Más conocido como el “tratamiento de canales”. Se trata de la remoción de la pulpa – tratamiento químico y mecánico de la parte interior del diente, y sellado de este espacio por medio de un material de obturación.
No. La anestesia impide que el paciente sienta dolor. En algunos casos puede haber una pequeña sensibilidad hasta 72 horas después del tratamiento, que se solventa con la ingestión de analgésicos.
No. Lo que ocurre es la pérdida de brillo, pudiendo aparentar un tono más amarillento. El oscurecimiento exagerado ocurre cuando el diente sufrió una hemorragia o mortificación antes del tratamiento.
Podrá ocurrir un dolor intenso, inflamación, hinchazón y hasta la pérdida del diente.
Se puede utilizar la sedación por óxido nitroso, que ayuda a combatir la ansiedad en el transcurso del tratamiento, además de ser analgésica.