Portadores de deficiencias físicas o mentales son cada vez menos diferentes. Tratamientos más precoces, terapias modernas y nuevas propuestas educacionales están cambiando el perfil de esta personas y estimulando su participación social como ciudadanos. Con ello, los perjuicios que siempre han rodeado los deficientes comienzan a disminuir. La especialista en este área reconoce esta laguna y ofrece atención diferenciada a un paciente más que “especial”.